post del 13 de Diciembre de 2013
por Searcher of the Truth
Cualquiera que se aproxime al mundo del "ocultismo", de las "ciencias arcanas", lo "sobrenatural" o lo "parapsicológico" pronto será asaltado por una horda de feligreses con poca capacidad crítica que le lanzarán encima una enorme cantidad de "evidencias" de la existencia de lo "preternatural": fotografías borrosas, malos montajes en photoshop, psicofonías que son meras colecciones de ruido, misteriosas caras en las paredes que son más manchas de moho que otra cosa, etc. Lo primero que sorprende a cualquiera que quiera analizar realmente esta parte de la realidad es, precisamente, lo crédulos que son aquellos que en ella transitan.
Indagar en profundidad y con una mente crítica acerca de estos fenómenos sin explicación actual requiere una investigación más seria y exhaustiva de la que hacen los locos de los sombreros de metal. Sin embargo, tras años tratando de explicar lo que de momento había permanecido inexplicado, si que es cierto que he aprendido a usar muchas máquinas y se constata fácilmente que la presencia de lo inexplicado si tiene un impacto importante sobre la tecnología.
Cuanto más poderosa sea la energía liberada en el encuentro con lo inexplicado, mayor será el mal funcionamiento de la tecnología que trate de captarla, especialmente cuanto más avanzada sea esa tecnología. Así, hasta la más pequeña de los encuentros tiende a dañar la cobertura de un móvil, o el buen funcionamiento de un ordenador portátil, mientras que manifestaciones más fuertes pueden llevar a que fallen mecanismos más sencillos como una cámara de fotos manual o una pistola semiautomática.
La explicación tradicional de los crédulos es que las "fuerzas sobrenaturales" primigenias y subconscientes (y demás palabrería) entran en conflicto con el mundo de lo tecnológico por ser una manifestación de lo racional, de modo que a más avanzada sea la tecnología peor funcionará. Obviamente, esta explicación es una patraña, fruto de mentes poco dadas a analizar crítica y científicamente los eventos que tienen ante sus ojos, prefiriendo caer en supersticiones, dudas y mitologías polvorientas.
Mi interpretación, tras años desvelando las mentiras que abudan en este medio, va por otro lado. Como buen escéptico que soy, no creo en fuerzas sobrenaturales, sino en eventos que todavía no han sido explicados. El rayo antiguamente creían que era la manifestación de Zeus, mientras que hoy en día sabemos que es producto de una serie de interacciones físicas en diversos niveles de la atmósfera. Lo oculto, simplemente, es el espacio que queda y que todavía no hemos expuesto a la luz de la ciencia y de la razón, pero eso no implica que no se pueda.
He estado en "casas encantadas" y otros "lugares de poder" y he constatado que si que es cierto que en ellos la tecnología deja de funcionar adecuadamente o, incluso, puede llegar a estropearse o incluso freírse. Yo perdí una vez una cámara digital de alta definición así. Lo cual hace que cada persona que se enfrente a lo "oculto" tienda a usar cada vez más la tecnología más rudimentaria que pueda servirle: conozco ocultistas que todavía usan máquinas de escribir para sus textos, pero otros incluso más temerosos han regresado a las plumas estilográficas o incluso las plumas de oca, atribuyéndoles distintas supuestas propiedades que las harían superiores a las del portátil que yo uso.
Es una estupidez.
El mal funcionamiento de la tecnología en esas situaciones es real, pero se circunscribe a los momentos en que esos eventos se produce. Y, más importante, no es algo en absoluto sobrenatural. Cualquier medidor físico que se use en presencia de esos eventos, ocmo en la "casa encantada" indicará a menudo la presencia de campos magnéticos, radiación u otras fuerzas físicas conocidas que, simplemente, han decidido manifestarse de modo anómalo por razones que aún no comprendemos. Y, naturalmente, afectan a la tecnología, especialmente los equipos modernos que son más bien frágiles. Es simplemente una sobreexposición a fuerzas puntuales y localizadas, que hace que las personas crean ver o sentir cosas, y que los aparatos funcionen mal o registren lecturas que carecen de sentido.
De ahí que todas las "psicofonías" tengan una calidad de sonido nefasta, y que las fotos de "fantasmas" siempre parezcan cualquier cosa. Quitando aquellas, numerosas, fruto de sombras o reflejos que la gente interpreta como manifestaciones "sobrenaturales", incluso aquellas sin actual explicación se deben a campos físicos que deforman la máquina que registra la imagen y la mente de quien está presenciándolo.
Como siempre, incluso en los espacios más oscuros de lo "preternatural", la ciencia muestra que hay una interpretación perfectamente racional y sobria que explica de verdad lo que ocurre más allá del miedo y la superstición. ¡Mantened los ojos abiertos y la mente crítica!
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