lunes, 26 de mayo de 2014

Horripilante asesinato y suicidio



Fecha: 13 de Abril de 1981
Lugar: Queens, Nueva York

Hoy, la población de Nueva York se ha levantado con una noticia horrible en sus medios de comunicación. El joven Edgard Hummer ha asesinado a su esposa y a su hija recién nacida, antes de suicidarse con los restos de ambas. El militar ha terminado así con su vida y con las de aquellos que más quería, ante la sorpresa de sus vecinos.


Edgard Hummer nació en 1954, en un pueblecito de Maryland, Pennysilvania. Hijo de una familia de granjeros, vivió allí y en el instituto se emparejó con su novia Hillary Stevens, con la que entabló una sólida relación durante tres años. Al llegar 1972 se alistó en los Marines con la intención de servir a su país y fue enviado en 1973 a servir en la Guerra de Vietnam. 

Sirvió en combate durante esos años, aunque el Departamento de Defensa se ha negado a decirnos dónde exactamente. Sea como fuera, al final de la guerra regresó a casa en Maryland y trató de iniciar una vida normal con su novia Hillary. Se casaron en Octubre de 1975, cuando Edgar llevaba meses siendo tratado psicológicamente para manejar el stress post-traumático de lo vivido durante el conflicto. Su doctor, Reed Johnson, les aconsejó iniciar una nueva vida juntos, lejos de las experiencias que continuamente le traían a mente los malos recuerdos y, con ellos, los episodios violentos y psicóticos.

Así que se mudaron juntos a Queens a finales de ese mismo año, donde se alojaron en una pequeña casa de dos plantas. Y las cosas, ciertamente mejoraron. Edgar encontró a una nueva doctora, Elisa Woodrow, y un empleo como ayudante en una tienda cercana. Con medicación controlada, su vida encontró cierta estabilidad, tal y como se esperaba.

Pero la calma sólo duró una temporada y, en marzo de 1976, tras perder su trabajo, los episodios psicóticos regresaron. Tuvo que ser internado en un hospital mental durante veintinueve meses, siendo liberado únicamente cuando su condición mental había mejorado claramente, a finales de 1978.

Su regreso a la vida diaria fue tenso y los vecinos hablan de numerosas peleas en el domicilio familiar entre él y Hillary. Aunque ella siempre estuvo a su lado, los tratamientos del psiquiátrico y las experiencias de la guerra todavía le hacían una persona inclinada a cambios repentinos de humor, aunque no fueran tan marcados como antes.

La vida les sonrió en enero de este año, 1981, cuando el embarazo de Hillary llegó a buen término y nació la pequeña Emma. De acuerdo con todos, doctores incluidos, ella logró estabilizar el estado de ánimo de su padre, que de nuevo fue capaz de encontrar trabajo y llevar una vida ordenada. Todos los vecinos comentan que su estado de ánimo mejoró y que las peleas en el domicilio desaparecieron y se los veía sonreir a menudo, especialmente cuando la pequeña estaba delante.

Por eso a todo el mundo le sorprendió cuando la casa ardió en la noche del 12 de Abril. La reconstrucción policial posterior indica que Edgard entró en la casa y cogió la escopeta familiar y subió a la planta de arriba. Sin embargo, la dejó en la entrada del dormitorio familiar antes de sacar su viejo cuchillo de caza y asesinar a su esposa en la cama conyugal mientras ella dormía; tras ello, salió de la misma y entró en la habitación de la niña, asesinando a la pequeña Emma de modo similar. Tras ello, cogió un bidón de gasolina e incendió la casa, con él en su interior.

Los habitantes del barrio todavía están sorprendidos y aterrados de que un monstruo como este pudiese vivir entre ellos. Nadie se explica el cambio de actitud de Edgard que le ha llevado a volverse contra aquello que más quería.

Desde Nueva York, para la CNN, ha informado Jeremy Winters.

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