Según su propia cosmología, los Principalistas creen que su percepción de lo sobrenatural es fruto de la obra y pluma del legendario magus Aleister Crowley, quien habría dejado su legado en el Pergamino del Infinito tras haber bebido una pócima negra que le habría ascendido a la divinidad. Aunque nadie que haya analizado su obra después de su muerte en 1875 ha encontrado indicio alguno de una conexión entre ella y la ideología de este grupo.
A finales del siglo XIX los Principalistas consiguieron convertirse en una de las facciones principales a la hora de analizar lo sobrenatural en el poderoso Imperio Británico, contando incluso con varios lords y ladies entre sus filas. Su visión irreverrente con la teología tradicional, su énfasis en el papel de lo sobrenatural en todo lo que ocurre en el mundo y su conexión, supuestamente, con las logias masónicas británicas hicieron que este grupo creciese notablemente.
Sin embargo, el tiempo no trató bien a los Principalistas. Con la muerte por vejez de la mayor parte de su círculo original y los cambios en la percepción de lo sobrenatural fruto de un siglo XX mucho más escéptico, estos encontraron que no tenían un pie sólido ni una organización con una tradición y fuerza suficiente para sobrevivir. Lentamente, la organización fue languideciendo y, hoy en día, la mayor parte de la gente considera que prácticamente ha desaparecido, tan sólo con algunos ocultistas dispersos (sobretodo en Gran Bretaña) que aún son expertos en la visión conflictivista de los Principalistas.
Miembros destacados: confirmados, hoy por hoy sólo Lord Edwin Pendleton continúa en la línea de investigación sobre lo ultraterreno inicidada, según él, por Crowley. Sin embargo, hay que reconocer que este anciano lord británico sigue siendo una autoridad en muchas de las cuestiones derivadas con el estudio sobrenatural de la Teología.
Ciencias favorecidas: sin sorpresas, en una facción con una inclinación a una visión tan grandilocuente, la principal ciencia que estudian los Principalistas es la Teología. La secundaria sería, detrás de ella, la Simbología, pues consideran que a través de ella los Principios se muestran en la realidad. Finalmente, la terciaria sería el Contacto, aunque los grandes expertos que tuvieron en este campo parece que han ido muriendo todos con el tiempo.
Poder: evaluar el poder de cualquier asociación de ocultistas es siempre complicado, pero parece claro que poco le queda a los Principalistas de lo que tuvieron una vez. Quizás alguna influencia política fruto de las conexiones de Lord Edwin Pendleton tras una vida entera en la Cámara de los Lords británica, pero poco más. Se rumorea que, en algún sitio, aún guardan una biblioteca con objetos obtenidos de las Guerras Mayores pero, de ser así, nadie la ha visto. Igualmente, se supone que conocen un modo de romper con el Destino, pero nadie ha pasado por ese ritual y ha hablado de ello.
-----Alice Burrows, London by Night, 1997, páginas 101-102.
-----Alice Burrows, London by Night, 1997, páginas 101-102.
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